RE CODIFICACIÓN DEL ADN

RECODIFICACIÓN DEL ADN: MEMORIA + LUZ

EL MIEDO, LA CULPA Y LA ENFERMEDAD

Tanto el miedo como la culpa son dos estados patológicos inducidos que no sólo producen toxinas orgánicas, sino que son predisponentes hacia cualquier tipo de desequilibrio o enfermedad, por medio de reacciones bioquímicas del cuerpo físico como respuesta hacia toda clase de emociones negativas. Si se eliminara el miedo y la culpa mediante el auto conocimiento y el cambio de pensamiento, se elevaría el individuo hasta un estado de positividad que suscitaría una actitud mental y corporal en la que la enfermedad no tendría oportunidad de desarrollarse, este hecho se manifiesta cuando un nuevo paradigma se instala y cobra vida mostrándonos que no existen actitudes negativas, sino cualidades positivas aún no manifestadas.

Podemos terminar con la culpa y el miedo definitivamente con un cambio de conciencia, de conducta, de mentalidad, de pensamiento y de paradigmas ante los hechos que nos condicionan, reconociendo nuestro origen divino, nuestro origen solar.

El doctor Edward Bach nos orienta en este laberinto al manifestarnos que: “todo miedo ha de ser expulsado, nunca debería existir en la mente humana, y sólo es posible cuando perdemos nuestra propia divinidad, el miedo es ajeno a nosotros, puesto que, en tanto que hijos del Creador, en tanto que chispas de la vida divina, somos invencibles, indestructibles e inconquistables”.

 Nuestras células y nuestro ADN están programados, para que destellos del conocimiento, acumulados a través del tiempo más remoto pueda aparecer ante nuestra mirada, es lo que Ivan Efremov primero y el doctor Joseph Beckmann posteriormente, coincidieran en llamar “alucinaciones invertidas” que son las que acompañan nuestro derrotero en esta experiencia que llamamos vida.

Este conocimiento reside nosotros mismos, está en estado latente y a nuestra disposición, siempre y cuando estemos conscientes y despiertos para comprender que aún hay mucho conocimiento por experimentar y también por vivir, bastaría solamente con decidirnos a elegirlo, pues somos nosotros los únicos que podemos decidirlo, que podemos hacerlo y por supuesto vivirlo, ya que nuestro ADN y nuestras células están programadas para que esos destellos del conocimiento acumulado a través del tiempo más remoto puedan aparecer ya no sólo ante nuestra mirada sino ser parte de nuestra vida. 

Al re-activar nuestro ADN generamos su re codificación por medio de la vibración – luz – energía – dinamización mineral (D8 US), y éste es el único medio de liberarnos de patrones genéticos que conducen a la enfermedad. Nada es estático ni permanente, llegar al centro celular nos alejará de esos patrones para poder instalarnos en una zona de lucidez implacable donde la libertad reencontrada nos permita: 

  • De-codificar: para poder comprender la información verdadera y cómo los hechos y causas pasadas proyectan sus efectos sobre el tiempo futuro.
  • Re-codificar: cambiar el paradigma de programaciones, miedo, culpa y dobles mensajes por libertad, verdad, conocimiento de las leyes eternas, y confianza en nuestro propio potencial.
  • Re-activar: la impronta genética para que el código original del ADN puede expresarse si el metabolismo celular lo requiere.
  • Desobstrucción celular: la acción vibratoria desde los espacios intercelulares genera una mayor circulación electro-magnética y como consecuencia la luz interior de cada célula se libera y puede recuperar su conexión solar.

Hemos elegido esta experiencia que estamos viviendo… pues hagamos realidad el sueño para el cual tomamos este camino.

Profesor Pedro Crea