FLORES DE BACH
Terapia con esencias florales de Bach
En la actualidad las personas se encuentran en una constante búsqueda de medicamentos que les proporcionen estabilidad, tanto física como mental.
La terapia floral de Bach es utilizada como terapia alternativa o complementaria para tratar las necesidades emocionales y mentales. Esta terapia ha sido utilizada desde sus inicios para tratar el estrés, la depresión, la ansiedad, las crisis de pánico, la baja autoestima, el déficit de atención, la hiperactividad, trastornos del sueño, y a su vez, para tratar las emociones que producen algunas enfermedades psicosomáticas como còlon irritable, cefaleas, diarreas nerviosas, alteraciones de los ciclos del sueño, dolores cervicales y lumbares, rigidez muscular, entre otras.
Las enfermedades físicas surgen como resultado de un desequilibrio emocional que persiste a través del tiempo, debilitando de esta forma el organismo y el sistema inmunológico, por esta razón, para aplicar los remedios florales en el tratamiento de una determinada enfermedad hay que basarse en los estados emocionales negativos que está sintiendo la persona en ese momento y seleccionar el tratamiento más adecuado ya que cada flor sirve para tratar un estado emocional negativo diferente.
Dentro de las medicinas alternativas, la Terapia de Bach fue reconocida por la organización mundial de la salud en 1976. Esta es utilizada tanto para enfermedades físicas o psicosomáticas como para trastornos psicológicos o emocionales.
Las flores de Bach pueden muy bien utilizarse simultáneamente con otros tratamientos, de igual forma pueden utilizarse junto a una psicoterapia para potenciar sus efectos. Este tipo de medicamento alternativo actúa a nivel inconsciente, empujando al organismo hacia la auto curación equilibrando emociones. No presentan efectos secundarios ni toxicidad; los resultados serán diferentes dependiendo del individuo y del tiempo que ha transcurrido desde la aparición del problema, a veces se trata de un problema agudo, en otras ocasiones se refiere a un problema que la persona viene arrastrando desde mucho tiempo, en el primer caso, el tratamiento tendrá poca duración, mientras que en el segundo se extenderá por algunos meses, según la gravedad.
Los niños que presentan alteraciones en su estado de ánimo pueden ser tratados con las Flores de Bach en las que encontrarán ayuda, los remedios estabilizan las emociones, promueven la armonía, la motivación y un estado de ánimo positivo. Esta terapia complementaria puede servir para el niño melancólico, que se enfada con facilidad, si tiene problemas de concentración, de memoria, baja autoestima, si es intolerante con sus compañeros, con baja tolerancia a la frustración, ansiosos o cuando padecen insomnio.
La norma general es tomar cuatro gotas, cuatro veces al día, en algunas ocasiones es necesario reforzar la acción del remedio, por lo que se puede incrementar la frecuencia de las tomas dependiendo de la situación del paciente, pero de ninguna manera se deberá modificar la dosis de cuatro gotas.
El modo en el que hace efecto depende en cada caso del estado de la persona. El desarrollo de cada individuo estará condicionado por la estructura de su personalidad. Algunas personas sienten un efecto inmediato la primera vez que las toman; puede ser, por ejemplo, una sensación de calor o de frío, o una agradable sensación electrizante. A veces se produce una clara sensación de desahogo, un suspiro de alivio o se tiene la impresión de que el entorno ha adquirido repentinamente una mayor claridad y grandeza.
Los concentrados florales no son como los medicamentos habituales que contienen químicos o sustancia activa, solo contienen energía.
Los remedios de Bach son benignos en su acción; en consecuencia, pueden prescribirse con seguridad y todos pueden usarlos Los remedios de Bach pueden tomarse junto con cualquier otro medicamento con absoluta seguridad;
Tomar las flores durante un tiempo prolongado, no crea adicción. Los concentrados florales actúan en un plano superior, contribuyendo a estabilizar una situación anímica que se ha desequilibrado. Tan pronto se ha restablecido el equilibrio, los remedios no tienen ningún efecto posterior y la experiencia demuestra que la persona pierde el interés por las gotas.