·
Se
halla en los huesos, en el esmalte dental, en las células epidérmicas y en el
tejido elástico.
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Induraciones
con riesgo de supuración, úlceras forúnculos Ash.
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Hipertrofia
ósea. Supuración crónica del oído medio.
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Dilatación
de los vasos sanguíneos. Hemorroides. Várices.
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Glándulas
endurecidas, mamas, ovarios, testículos. Tumoraciones.
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Fístulas
y caries dentales. Dolores de muelas.
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Esclerosis
de las arterias. Desviaciones y prolapso uterino.
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Mala
nutrición ósea. Articulaciones doloridas, inflamadas.
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Piel
que se agrieta fácilmente, pequeñas llagas en la comisura labial.